¿Señales Clase A o Clase B? La verdad sin adornos
Vamos a dejarnos de tecnicismos huecos y de manuales escritos para no ser entendidos. En el mundo de la seguridad contra incendios, hay cosas que uno no se puede tomar a la ligera, y entre ellas está esto: la señal de emergencia que puede salvarte el pellejo.
Y como en todo en esta vida, hay clases. Clase A y Clase B. Una es la buena, la fiable, la que no falla cuando se apagan las luces. La otra… bueno, la otra cumple si el resto también cumple. Vamos a explicarlo sin paños calientes.
Clase B: la que vale si todo lo demás funciona
Las señales fotoluminiscentes de Clase B son como ese amigo que promete ayudarte con la mudanza… pero solo si hace sol, no juega su equipo y no está cansado. Vamos, que solo cumplen si hay alumbrado de emergencia operativo y bien mantenido.
Si el recorrido de evacuación es sencillo como una caña en El Salvador y corto como un trayecto en tranvía, vale. Si estás en un lugar sin mucha gente ni complicaciones, también. Pero si fallan las luces y dependes solo de esa señal… buena suerte.
Puedes usar Clase B si:
- Hay alumbrado de emergencia certificado y operativo.
- El camino de salida es recto, corto y sin misterios.
- Se trata de un despacho, kiosco o tienda sin complicaciones.
Pero ojo: esto no es una invitación al ahorro irresponsable. Aquí hablamos de vidas humanas, no de ajustar presupuestos en papel higiénico.
Clase A: la que no deja a nadie tirado
La Clase A es otra historia. Esta es la señal con galones. La que brilla incluso cuando todo falla. La que no depende de nada ni de nadie para hacerse ver en medio del caos. Hablamos de las señales tipo A, las de calidad.
Y sí, puede que cueste un poco más. Pero también dura más, se ve mejor y, lo más importante: funciona sola, sin pedir permiso a la luz.
Señales Clase A: imprescindibles en lugares como:
- Naves industriales antiguas o poco mantenidas.
- Recorridos largos, con esquinas, pasillos y giros.
- Hoteles, hospitales, cines, centros comerciales, universidades.
- Espacios con alto riesgo: laboratorios, fábricas, depósitos químicos, etc.
¿Te tiembla el pulso al elegir entre A o B? Pues escoge A y duerme tranquilo. Más claro, el agua de Lanjarón.
Normativas: la ley escrita en letra chica
Por si alguien quiere repasar lo que dice la letra gorda de la ley, aquí va el resumen para no perderse (aunque también puedes echar un vistazo a nuestro blog de extintores):
- UNE 23035-4:2003 – Clasificación luminosa de las señales.
- Código Técnico de la Edificación (CTE DB SI) – Requisitos para evacuación y señalización.
- RSCIEI (RD 2267/2004) – Normas para establecimientos industriales.
Y si tienes dudas… Clase A, siempre
No le des más vueltas. Si no tienes claro si tu edificio aguanta un apagón sin quedarse ciego, si el recorrido de evacuación es más complejo que montar un mueble sueco sin instrucciones o si simplemente no te fías de la instalación eléctrica… entonces, instala Clase A. Te ahorras sustos, multas y remordimientos.
Resumen de bolsillo para gente ocupada
| TIPO DE SEÑAL | CUÁNDO USARLA | CONDICIÓN |
|---|---|---|
| Clase B | En espacios simples | Solo si hay alumbrado de emergencia en regla |
| Clase A | Siempre que haya dudas o riesgos | Independiente de la luz, válida en todo caso |
En esto, como en tantas cosas, lo barato sale caro. Porque la seguridad no es un lujo. Es una obligación. Y si no lo ves así, mejor que no montes un negocio, ni una nave, ni un chiringuito.

