Qué es un extintor de polvo ABC, características y usos
Mire usted, si hay un extintor que todos conocemos, el que ha estado ahí en cualquier oficina, en el garaje de casa, en el bar de la esquina o en la comunidad de vecinos, ése es el extintor de polvo ABC. Un clásico. El más popular. ¿Por qué? Muy sencillo: porque vale para casi todo. Es el comodín de los extintores.
El extintor de toda la vida: el ABC
Pues ni más ni menos que un cilindro que, en vez de agua o espuma, contiene un polvo químico seco. El 75% es fosfato monoamónico y el resto, sales pulverizadas. Una especie de «polvazo» que, cuando se dispara, interrumpe el fuego a base de cortar el rollo al trío que lo hace posible: el combustible, el calor y el oxígeno.
Lo que sale de ahí no es agua bendita, pero casi. Se adhiere como una pasta pegajosa a lo que se está quemando y lo aísla del aire. Resultado: la llama se asfixia, se enfría, y se apaga. Mano de santo para fuegos recién empezados.
¿Es tóxico el extintor ABC?
No, pero ojo: si usas los extintores ABC en un sitio cerrado y te pasas con la cantidad, puedes terminar tosiendo como un gato y con los ojos como tomates. Precaución, amigo conductor del extintor.
¿Y para qué fuegos sirve el extintor ABC?
Aquí viene lo bueno:
- Clase A: fuegos de sólidos, como papel, madera o telas.
- Clase B: líquidos inflamables, como gasolina o disolventes.
- Clase C: gases combustibles, tipo butano o propano.
Es decir, lo dicho: un todoterreno. Incluso ante instalaciones eléctricas te saca del apuro, siempre que no superes los 35.000 voltios. Y si lo vas a usar cerca de electricidad, no te acerques a menos de dos metros, por lo que más quieras.
¿Dónde deben estar estos extintores ABC?
Pues en cualquier sitio donde pueda surgir un susto: en casa, en el coche, en un local comercial, en un parking o en una oficina. Eso sí, siempre bien colocados, señalizados, accesibles, y con sus revisiones al día: cada tres meses un repaso, cada año una revisión a fondo, y cada cinco años un retimbrado. Así, hasta los 20 años de vida útil. Si los cuidas, duran. Como todo en esta vida.
Consejos de uso del extintor ABC
- Jamás lo uses sobre una persona en llamas. No es un cubo de agua, puede empeorar la cosa.
- Tras usarlo, prepárate a limpiar, porque deja una capa que se pega más que el chicle al zapato.
- Y ni se te ocurra echarlo sobre ordenadores o aparatos delicados. Lo barato puede salir caro.
¿Tienes dudas? Pues llama a los que saben, que para eso están. Pero si estás pensando en proteger tu casa o tu negocio, el extintor de polvo ABC es, sin lugar a dudas, un buen primer paso.

