Un abogado reclama 49.000 euros tras perder una biblioteca familiar y 150 años de recuerdos en un incendio en Villaverde

Un abogado reclama 49.000 euros tras perder una biblioteca familiar y 150 años de recuerdos en un incendio en Villaverde

Un abogado reclama 49.000 euros tras perder una biblioteca familiar y 150 años de recuerdos en un incendio en Villaverde. Un siniestro que convirtió un trastero en cenizas y dejó a cientos de clientes ante pérdidas difíciles de valorar.

Quieres guardar durante años libros, fotografías, documentos y objetos familiares en un trastero. Parece sencillo. Hasta que un incendio lo cambia todo en cuestión de horas. Eso es lo que ocurrió el pasado 18 de junio en una nave de trasteros de Villaverde, donde el fuego afectó a más de 800 clientes y destruyó numerosos bienes almacenados.

Entre ellos se encuentra el patrimonio familiar de Miguel Ángel Rodríguez Vacelar, abogado, profesor de Derecho Civil, socio director de Vacelar Abogados y director general de CEIJ. Su trastero quedó completamente calcinado y ahora reclama alrededor de 49.000 euros por los daños sufridos, mientras prepara acciones civiles y estudia también posibles actuaciones penales si finalmente se aprecian indicios de delito.

Una reclamación que pone cifras a pérdidas que van mucho más allá del dinero

La cantidad reclamada responde a los bienes que el afectado perdió en el incendio, aunque algunas de las pertenencias destruidas tienen un valor difícil de calcular. Entre ellas estaba la biblioteca de su padre, formada por aproximadamente 1.500 libros, además de fotografías, documentos, cuadros, equipos de colección y distintos objetos pertenecientes a varias generaciones.

Rodríguez Vacelar explica que entre las fotografías había imágenes de sus padres y abuelos, algunas de finales del siglo XIX. También desaparecieron documentos personales, útiles de ingeniería y enseres de sus hijos. El conjunto reunía, según su relato, alrededor de 150 años de historia familiar.

La pérdida, por tanto, no se limita al valor económico de cada objeto. Hay libros que pueden adquirirse de nuevo, fotografías que quizá puedan recuperarse mediante copias conservadas por otros familiares y determinados bienes cuyo precio puede calcularse. Pero un archivo familiar acumulado durante generaciones no tiene una reposición sencilla.

Más de 800 clientes afectados por el fuego

El incendio se declaró en una nave de trasteros situada en la calle Acebeda número 1, donde operaba Untrastero, explotado por Improcesan S.L. Las llamas provocaron una gran columna de humo y obligaron también al desalojo de una gasolinera próxima.

El alcance del siniestro se reflejó en el número de usuarios afectados: más de 800 clientes utilizaban los espacios de almacenamiento cuando se produjo el incendio. Ahora, los afectados han anunciado que emprenderán acciones legales contra la empresa propietaria del inmueble para reclamar por los daños sufridos.

Cada reclamación tendrá que valorar las circunstancias concretas y los bienes que se encontraban en cada espacio. En el caso del abogado, la documentación reunida apunta a una pérdida especialmente amplia por la cantidad y naturaleza de los objetos almacenados.

Qué papel puede tener un extintor ABC ante un fuego

Cuando se habla de extintor abc, conviene diferenciar entre disponer de un equipo y garantizar que sea adecuado para el riesgo existente. Los equipos de polvo ABC están diseñados para actuar frente a determinados fuegos de materiales sólidos, líquidos inflamables y gases, por lo que pueden resultar útiles ante determinadas situaciones iniciales. Su utilidad depende siempre del tipo de fuego, de su magnitud y de que pueda utilizarse con seguridad.

La ausencia de medios de primera intervención puede hacer que un conato evolucione con mayor rapidez antes de la llegada de los servicios de emergencia. Un equipo adecuado y correctamente mantenido puede ofrecer una oportunidad para actuar durante los primeros momentos, aunque no garantiza que un incendio pueda ser controlado ni sustituye a los sistemas y medidas exigibles según las características del inmueble.

Los equipos de primera intervención también cuentan

Los extintores tienen una función muy concreta: permitir una actuación inicial cuando las condiciones hacen posible intervenir sin poner en riesgo a las personas. Su beneficio principal es disponer de un medio inmediato para intentar controlar un fuego en sus primeras fases.

Pero si estos equipos no existen, están descargados, presentan defectos o no son adecuados para el riesgo, esa posibilidad desaparece. Un pequeño foco puede crecer rápidamente y provocar daños mucho mayores. En una instalación con numerosos espacios de almacenamiento, donde pueden existir bienes de naturaleza muy diversa, disponer de medios de protección adecuados adquiere especial relevancia.

Un equipo adecuado no evita por sí solo un incendio

Un extintor puede ser útil ante un fuego incipiente, pero no debe confundirse su función con la capacidad de evitar que se produzca un siniestro. Si las llamas alcanzan una dimensión que impide intervenir con seguridad, la prioridad pasa a ser abandonar el lugar y permitir que actúen los servicios de emergencia.

Tampoco todos los fuegos pueden abordarse con el mismo equipo. La elección depende del combustible implicado y de las características del espacio. Por eso, cuando se analiza la protección contra incendios de una instalación, resulta necesario valorar qué medios son apropiados y mantenerlos en condiciones de funcionamiento.

La biblioteca del padre, en el centro de la reclamación

La biblioteca familiar constituye uno de los elementos más difíciles de valorar dentro de los daños reclamados. Rodríguez Vacelar calcula que estaba formada por unos 1.500 ejemplares, algunos considerados incunables, además de otros volúmenes acumulados durante décadas.

A los libros se sumaban fotografías de varias generaciones, documentación personal, cuadros, equipos de colección y objetos vinculados a diferentes miembros de la familia. Una parte de esos bienes puede tener una valoración económica concreta, pero otros representan un valor sentimental o histórico que resulta mucho más complicado trasladar a una cifra.

Una pérdida que alcanza a varias generaciones

El afectado sostiene que el fuego destruyó prácticamente la totalidad de los enseres personales y profesionales que había depositado en el trastero. Entre ellos se encontraban objetos pertenecientes a sus hijos y recuerdos heredados de sus padres y abuelos.

La reclamación de aproximadamente 49.000 euros abre así una disputa en la que habrá que determinar el alcance de los daños y las responsabilidades que correspondan. Los afectados deberán acreditar sus pérdidas y analizar las circunstancias del siniestro dentro de las acciones legales que han anunciado. Descubre más estudios y noticias de actualidad en extintor-abc.com.

El siguiente paso queda en manos de los tribunales

La reclamación de Rodríguez Vacelar se suma a las actuaciones que preparan otros usuarios afectados por el incendio de la nave de Villaverde. El objetivo será determinar las responsabilidades que puedan existir y establecer la compensación correspondiente por los bienes destruidos.

Más allá de las cantidades económicas, el incendio ha dejado pérdidas que no pueden recuperarse simplemente comprando un objeto equivalente. Fotografías, documentos, libros heredados y recuerdos familiares pueden desaparecer para siempre cuando las llamas arrasan un espacio de almacenamiento. Ahora serán las acciones legales anunciadas por los afectados las que deberán determinar cómo se responde por los daños ocasionados.

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