Infraestructura ferroviaria estratégica para el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Impulso decisivo a la movilidad metropolitana y a la conectividad aérea.
La visita del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, a las obras del nuevo acceso ferroviario al Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat marca un hito en un proyecto con más de 400 millones de euros de inversión global. La segunda fase alcanza ya el 95 % de ejecución, con una inversión cercana a los 80 millones de euros, y sitúa a la infraestructura en la recta final previa a su puesta en servicio. Este avance consolida una actuación clave dentro del plan Transformem Rodalies, orientado a reforzar la capacidad, fiabilidad y resiliencia del sistema ferroviario del área metropolitana, con beneficios directos para millones de usuarios anuales.
Alcance del proyecto y beneficios para la red de transporte
El nuevo trazado, de vía doble, se integra en la línea de ancho convencional Barcelona-Vilanova y se prolonga hasta la estación de la terminal T1, incorporando una estación intermedia en la T2 con conexión directa a la Línea 9 de Metro. Con una longitud total de 5,2 km, el recorrido incluye un tramo soterrado de 4,3 km, de los cuales 3,1 km se excavaron mediante tuneladora bajo las pistas de aterrizaje.
La explotación prevista permitirá servicios directos entre ambas terminales y el centro urbano, con tiempos de viaje cercanos a 20 minutos entre T1 y Sants, y una demanda estimada superior a 7 millones de viajeros al año. Esta configuración optimiza los flujos intermodales, reduce la congestión vial y eleva la calidad del servicio público.
Soluciones técnicas y seguridad estructural: ignifugar estructuras metálicas
En las estaciones subterráneas y elementos singulares, se ha priorizado la seguridad pasiva, al ignifugar estructuras metalicas,para proteger el acero frente al fuego, garantizando estabilidad estructural durante el tiempo requerido por normativa. La ejecución de andenes, canalizaciones, instalaciones de media y baja tensión, climatización, iluminación de uso público y de emergencia, así como el cerramiento e ignifugado de estructuras, responde a un diseño integral que combina ingeniería ferroviaria con arquitectura funcional. Estas soluciones permiten que, ante un evento térmico, los elementos portantes mantengan su capacidad resistente, facilitando evacuación segura, intervención de emergencias y continuidad operativa tras la inspección correspondiente.
Tratamientos especializados y cumplimiento normativo
Los trabajos de ignifugaciones incorporan sistemas certificados de recubrimientos intumescentes y morteros proyectados, aplicados conforme a ensayos de resistencia al fuego y clases de reacción exigidas en entornos de transporte. La correcta preparación de superficies, el control de espesores y la trazabilidad de materiales forman parte del protocolo de calidad, alineado con CTE, RIPCI y especificaciones ferroviarias.
Además, la integración con ventilación de confort y de emergencia, detección automática, sectorización y señalización fotoluminiscente refuerza la capacidad de autoprotección del conjunto. Esta combinación técnica no solo eleva el nivel de seguridad, sino que prolonga la vida útil de las infraestructuras y reduce costes de mantenimiento.
Diseño integral y resiliencia operativa
La estrategia de protección pasiva contra incendios aplicada en túneles y estaciones prioriza la compartimentación, la resistencia estructural y la limitación de propagación térmica, elementos clave para minimizar impactos y restablecer el servicio con rapidez. Los pasillos de emergencia, la vía en placa, la catenaria rígida, y los sistemas de extracción de humos se coordinan con soluciones pasivas que actúan sin dependencia de energía, aportando robustez ante escenarios críticos.
En la estación T2, destacan la estructura ignifugada y cubierta del edículo, los lucernarios con ventilación, y el montaje y pintado de la estructura metálica, integrados con revestimientos, falsos techos y fontanería, para un entorno seguro, luminoso y accesible.
Avances en la zona exterior y compatibilidad con la red existente
En el tramo a cielo abierto, se ha completado la nueva estructura tipo pérgola que permite el cruce a distinto nivel de las vías 2 y 4 de la línea Barcelona-Vilanova sobre las del nuevo acceso al aeropuerto, evitando interferencias operativas y mejorando la capacidad del corredor. La electrificación se ha finalizado con postes y pórticos de catenaria adaptados a la nueva distribución de vías, asegurando continuidad de suministro y fiabilidad energética. Asimismo, se ultiman cerramientos y caminos de servicio que facilitan la explotación y mantenimiento, con criterios de seguridad laboral y eficiencia logística.
Instalaciones ferroviarias, telecomunicaciones y sistemas de información
Las últimas fases concentran el tendido y conexionado de fibra óptica, la red de telecomunicaciones, y la integración de sistemas de información al viajero en T1 y T2. Se completan la iluminación normal y de emergencia en escaleras y núcleos de comunicación, la detección, y la ventilación tanto de confort como de emergencia. Estas instalaciones, junto con las nuevas acometidas eléctricas principal y de soporte, garantizan la puesta en servicio con plenas condiciones, con especial atención a la redundancia, la ciberseguridad de señalización y la monitorización en tiempo real.
Accesibilidad universal y experiencia del usuario
El diseño incorpora ascensores, escaleras mecánicas y pasillos rodantes, con itinerarios accesibles desde vestíbulos hasta andenes. La señalética clara, la iluminación uniforme y la climatización eficiente mejoran la experiencia de tránsito para viajeros con equipaje, movilidad reducida y flujos intensivos en horas punta. La creación de salas técnicas en distintas plantas optimiza la gestión de instalaciones, permitiendo intervenciones rápidas sin afectar la circulación de pasajeros.
Sostenibilidad, innovación y alineación con ODS
La actuación contribuye al ODS 9 (Industria, Innovación e Infraestructura), promoviendo infraestructuras fiables, sostenibles y de calidad. El fomento del transporte público ferroviario reduce emisiones, mejora la calidad del aire y refuerza la competitividad territorial. La ejecución soterrada minimiza la huella visual, protege el entorno aeroportuario y demuestra la capacidad técnica para intervenir en condiciones complejas con altos estándares de seguridad.
Financiación europea y garantía de ejecución
Las actuaciones cuentan con financiación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, asegurando ritmos de obra, control presupuestario y cumplimiento de hitos. Este respaldo impulsa la modernización de Rodalies, prioriza proyectos con impacto directo en la ciudadanía y consolida una red intermodal alineada con los objetivos climáticos y de movilidad sostenible.
Preparación para la puesta en servicio y proyección futura
Con la sección interior del túnel completamente finalizada y las estaciones en fase de remates de arquitectura, el proyecto entra en su etapa decisiva. La coordinación entre infraestructura, superestructura y sistemas permitirá una entrada en operación progresiva, con pruebas dinámicas, validación de seguridad y formación de personal. La infraestructura está preparada para escalabilidad, integración con futuros servicios y adaptación a crecimientos de demanda, consolidando al aeropuerto como nodo ferroviario metropolitano de referencia.

