"Fue imposible apagarlo": los testigos del incendio en Las Peñas de Riglos relatan cómo se descontroló el fuego

«Fue imposible apagarlo»: los testigos del incendio en Las Peñas de Riglos relatan cómo se descontroló el fuego

«Fue imposible apagarlo»: los testigos del incendio en Las Peñas de Riglos relatan cómo se descontroló el fuego. El fuego avanzó en pocos minutos y obligó a los trabajadores a retirarse.

Los dos compañeros de trabajo del principal investigado por el incendio de Las Peñas de Riglos fueron los primeros en acudir a la campa situada junto a las obras de la A-132. Desde la carretera habían visto una columna de humo que salía de la zona y se desplazaron inmediatamente hasta el lugar para intentar contener las llamas.

La declaración que ambos prestaron el 12 de agosto ante los agentes de la Unidad de Protección de la Naturaleza (Uprona) de la Guardia Civil de Huesca describió una situación que se complicó en cuestión de minutos. Lo que inicialmente parecía un fuego de dimensiones reducidas terminó extendiéndose hacia la vegetación y el terreno situado bajo el talud.

Una primera intervención que no consiguió frenar las llamas

Los trabajadores explicaron que, al llegar, acudieron directamente a los contenedores para coger material de extinción. La llama tenía inicialmente poca altura y ambos consideraron que podía ser posible controlarla antes de que alcanzara otras zonas.

Uno de los testigos relató que la línea de fuego tenía aproximadamente diez metros y que, pese a los intentos realizados, resultó imposible sofocarla después de utilizar unos seis extintores. La situación cambió rápidamente cuando las llamas alcanzaron los arbustos y comenzaron a avanzar hacia el campo situado en la parte inferior.

La rapidez del avance obligó a los trabajadores a apartarse. Según su relato, el fuego dejó de ser manejable en muy poco tiempo y alcanzó parte del terreno próximo, lo que dificultó todavía más cualquier actuación directa sobre las llamas.

El viento aceleró la propagación hacia el campo

Los dos testigos situaron el origen del fuego en la parte alta del talud. Según explicaron ante los investigadores, las llamas comenzaron en el borde y, favorecidas por el viento, avanzaron hacia el campo recién segado que se encontraba junto al río y también hacia la carretera.

La evolución fue especialmente rápida. Los trabajadores señalaron que, en cuestión de minutos, el fuego había alcanzado una superficie mucho mayor y había comenzado a dirigirse hacia la otra parte del monte.

La descripción aportada ante la Guardia Civil apuntó a que el incendio pudo haber comenzado alrededor del mediodía. Los testigos indicaron que, inicialmente, el humo todavía no presentaba una extensión considerable, circunstancia que les llevó a situar el inicio del suceso aproximadamente a las 12.00 horas.

El principal investigado se encontraba junto al origen

Cuando los trabajadores llegaron a la campa, aseguraron que únicamente se encontraba allí el joven colombiano señalado como principal investigado. Uno de los declarantes manifestó que lo vio nervioso y realizando gestos con las manos mientras trataba de reaccionar ante el avance del fuego.

El joven habría participado inicialmente en el intento de apagar las llamas. Según el testimonio aportado, también se indicó a un topógrafo que llamara al 112 al comprobar que el fuego estaba ganando terreno.

La declaración de los dos trabajadores presentó algunos matices sobre el momento exacto en el que el investigado habría advertido la presencia del fuego. Uno de ellos consideró que pudo darse cuenta prácticamente al mismo tiempo que sus compañeros, mientras que el otro recordó que lo vio apagando el fuego con extintores, con el que trataba de intervenir mientras hacía señales para llamar su atención.

Más personas acudieron mientras el fuego seguía creciendo

Tras los primeros intentos, llegaron otros trabajadores y personas que se encontraban en las proximidades. Algunos acudieron también con medios para intentar contener las llamas, pero la evolución del incendio terminó superando la capacidad de actuación de quienes se encontraban inicialmente en la campa.

El relato aportado a los investigadores reflejó que el principal problema fue la velocidad con la que el fuego pasó de afectar una zona concreta a alcanzar los arbustos y el terreno situado junto al monte.

Para una primera actuación sobre un foco de dimensiones reducidas, disponer de un extintor puede resultar clave para actuar a tiempo antes de que las llamas alcancen materiales o superficies que favorezcan su propagación.

Los trabajadores negaron la presencia de líquidos inflamables

Durante sus declaraciones, ambos empleados también respondieron a las preguntas sobre los materiales almacenados en la campa. Los testigos negaron que hubiera algún líquido inflamable en la zona donde se inició el fuego.

Según explicaron, allí había bidones con agua, plásticos que posteriormente quedaron derretidos, tubos de grandes dimensiones, maderas utilizadas para encofrar y sacos de rafia con madera. También señalaron que durante la jornada habían acudido varias veces a la explanada para recoger materiales y depositar residuos.

Cuatro visitas a la campa antes de detectar el humo

Los trabajadores habían comenzado su jornada a las siete de la mañana y tenían asignadas tareas relacionadas con la reposición de materiales y la colocación de balizas a lo largo de la A-132.

Durante la mañana pasaron por la campa aproximadamente cuatro veces. Según sus declaraciones, acudieron para recoger paquetes de palos, fluorescentes y retirar residuos o materiales que debían depositarse en los contenedores instalados en la explanada.

También habían recogido gasóleo para un vehículo situado en otro punto de las obras. Después de esas tareas continuaron con su actividad hasta que detectaron el humo procedente de la zona. Descubre más estudios y noticias de actualidad en extintor-abc.com.

Un incendio que terminó afectando a miles de hectáreas

El fuego de Las Peñas de Riglos acabó adquiriendo una dimensión muy superior a la que presentaba en sus primeros minutos. El incendio llegó a calcinar más de 14.500 hectáreas en la provincia de Huesca, convirtiéndose en uno de los sucesos forestales de mayor alcance registrados durante el mes de agosto.

Las declaraciones de los dos trabajadores forman parte de las diligencias abiertas para esclarecer el origen y las circunstancias del incendio. Sus testimonios aportaron detalles sobre los primeros minutos, la presencia de las personas que se encontraban en la campa y la rápida evolución de las llamas.

La investigación continuó tratando de determinar qué ocurrió exactamente en el punto donde comenzó el fuego y qué circunstancias explicaron su rápida expansión por el terreno.

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