¿Qué extintores son obligatorios en las salas de resonancia magnética? Elegir un extintor para una resonancia magnética exige algo más que apagar el fuego.
Imagina que gestionas una clínica con equipos de resonancia magnética. Necesitas disponer de medios de extinción adecuados, pero hay un detalle que cambia las reglas del juego: un extintor convencional puede convertirse en un peligro si se acerca demasiado al imán. Por eso, elegir el modelo correcto exige estudiar tanto el riesgo de incendio como la seguridad magnética de cada equipo.
La cuestión afecta a hospitales, clínicas privadas y centros de diagnóstico por imagen. Una elección inadecuada puede poner en peligro a pacientes y trabajadores, además de ocasionar daños en equipos médicos de elevado valor.
Qué deben cumplir los extintores para resonancia magnética
Los extintores para salas de resonancia magnética deben seleccionarse atendiendo a las características de las instalaciones, los materiales combustibles, los riesgos eléctricos y las indicaciones del fabricante del equipo médico. Dentro de la sala que alberga el imán, conocida como Zona IV, solo deben utilizarse dispositivos cuya compatibilidad magnética esté acreditada para las condiciones previstas.
Para identificar esa compatibilidad se emplean tres categorías: MR Safe, para elementos considerados seguros en el entorno correspondiente; MR Conditional, para aquellos que solo pueden utilizarse bajo condiciones específicas; y MR Unsafe, para los que presentan riesgos inaceptables.
La clave está en no dar nada por supuesto. Que un extintor tenga una carcasa de aluminio o utilice un agente extintor adecuado para equipos eléctricos no demuestra que sea seguro cerca del imán. Hay que comprobar sus válvulas, mecanismos, soportes y demás componentes.
¿Sirve un extintor CO2 para proteger equipos electrónicos?
El extintor co2 puede ser una opción interesante para determinados riesgos eléctricos y fuegos de clase B, ya que el dióxido de carbono no deja residuos sólidos después de la descarga. Esta característica puede resultar ventajosa en dependencias técnicas donde hay cuadros eléctricos y aparatos electrónicos sensibles al polvo.
Ahora bien, hay una diferencia fundamental entre que el agente extintor sea apropiado para un riesgo y que el aparato completo resulte seguro en una sala de resonancia. Los modelos convencionales pueden incorporar recipientes de acero al carbono y otras piezas ferromagnéticas capaces de ser atraídas por el campo magnético.
Por tanto, no debes introducir un extintor convencional de CO₂ en la Zona IV sin una acreditación específica de compatibilidad. También hay que considerar que este gas puede desplazar el oxígeno en espacios cerrados y causar lesiones por frío durante la descarga.
Extintor CO2 de 2 kg: una alternativa para espacios auxiliares
Un extintor co2 2 kg puede estudiarse para proteger determinados cuadros eléctricos y dependencias auxiliares de un centro sanitario, siempre que su capacidad y eficacia se ajusten al riesgo existente. Por su tamaño, puede resultar práctico en espacios técnicos donde se necesita un equipo manejable.
El modelo 2CO2ELITE, según los datos técnicos facilitados por el fabricante Elitex Protection, tiene una eficacia de 34B, pesa 6,25 kg y mide 588 mm de altura. Su recipiente es de acero al carbono, por lo que esas características no permiten considerarlo apto para entrar en la sala del imán.
La decisión debe basarse en la evaluación de riesgos y en la ubicación prevista. Un extintor de 2 kg puede ser adecuado para una dependencia auxiliar, pero eso no significa que sirva para cualquier incendio ni que sea compatible con resonancia magnética.
Extintor CO2 de 5 kg: más capacidad no significa más seguridad
Si el espacio técnico presenta riesgos que requieren una mayor cantidad de agente extintor, un extintor co2 5 kg puede ser una alternativa que conviene valorar. El modelo 5CO2ELITE declara una eficacia de 89B, pesa 13,2 kg y tiene una altura de 758 mm, según la ficha técnica del fabricante.
Su mayor capacidad puede resultar útil en determinadas instalaciones eléctricas, pero la selección no depende únicamente del tamaño de la estancia. También influyen la naturaleza del combustible, la ventilación, la presencia de personas, la accesibilidad y la capacidad del personal para manejar el equipo.
Al igual que sucede con el modelo de 2 kg, su recipiente de acero al carbono impide considerarlo automáticamente seguro en el entorno magnético. Además, la descarga de CO₂ requiere valorar las condiciones de ocupación del recinto.
¿Qué ocurre con los extintores de polvo ABC?
Los extintores de polvo ABC ofrecen protección frente a diferentes clases de fuego y pueden formar parte de la dotación de determinadas zonas de un hospital. Sin embargo, no deben introducirse en la sala del imán sin comprobar su compatibilidad magnética.
El polvo puede dejar residuos en conexiones, ventiladores y componentes electrónicos delicados, lo que podría aumentar los daños ocasionados por una descarga. A esto se suma el posible riesgo de atracción de los componentes metálicos del aparato.
En pasillos, almacenes y dependencias administrativas, estos extintores pueden ser adecuados cuando así lo establezca el proyecto de protección contra incendios. La elección debe adaptarse a cada zona, sin trasladar automáticamente la solución de una estancia a otra.
Qué normativa debes revisar antes de instalar los equipos
En España, el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI), aprobado mediante el Real Decreto 513/2017, establece requisitos para los equipos y sistemas de protección activa, su instalación y su mantenimiento. También debe tenerse en cuenta el Código Técnico de la Edificación, en particular el DB-SI cuando resulte aplicable.
Estas disposiciones deben valorarse junto con las especificaciones del fabricante de la resonancia y los criterios de seguridad magnética. La norma ASTM F2503 contempla el marcado de seguridad de dispositivos y otros elementos destinados a entornos de resonancia magnética.
Cumplir los requisitos generales de protección contra incendios no acredita, por sí solo, que un extintor sea seguro cerca del imán. Por eso, el proyecto debe contemplar tanto la eficacia de extinción como las restricciones de acceso y ubicación.
Cómo actuar ante un incendio dentro de la sala
Ante una emergencia, el protocolo debe priorizar la alarma, la protección de los pacientes, la evacuación cuando corresponda y la comunicación con los servicios de emergencia. El personal debe conocer las limitaciones de acceso a la Zona IV y no introducir equipos que no estén autorizados.
Si el incendio es incipiente, solo el personal formado debe valorar el uso de un extintor compatible y cuando las condiciones permitan intervenir con seguridad. Si no puede controlarse, hay que seguir el procedimiento de emergencia establecido por el centro.
Tampoco debe confundirse el apagado eléctrico con la desactivación del campo magnético. En determinados equipos superconductores, el imán continúa activo aunque se interrumpa la alimentación eléctrica ordinaria. Un procedimiento de quench puede reducir rápidamente el campo, pero implica riesgos propios y debe realizarse conforme al protocolo específico, coordinado con los responsables de la instalación y los servicios de intervención.
Cómo mantener los extintores preparados para su uso
La instalación no termina cuando se coloca el equipo en su soporte. Es necesario cumplir las revisiones reglamentarias, conservar la documentación de mantenimiento, comprobar la accesibilidad y verificar que los dispositivos mantienen sus características originales.
En los equipos destinados a entornos de resonancia, cualquier sustitución de piezas debe respetar las condiciones que justifican su clasificación magnética. Un repuesto no evaluado puede comprometer esa compatibilidad.
La formación del personal también resulta esencial. Los trabajadores deben conocer la ubicación de los equipos, las rutas de evacuación, las alarmas y las restricciones de acceso. La coordinación entre el servicio de mantenimiento, los responsables de resonancia y los equipos de emergencia permite definir una respuesta ajustada a las características del centro.
En definitiva, la elección de extintores para una sala de resonancia magnética no puede basarse únicamente en el agente extintor o en su capacidad. Cada equipo debe responder al riesgo previsto y ser compatible con el entorno en el que se utilizará. La prioridad es disponer de medios eficaces sin introducir un peligro adicional para pacientes, profesionales o instalaciones.

