Desmantelan un zulo en El Prat: nueve habitaciones ilegales alquiladas en el altillo de una nave industrial con riesgo de incendio y amianto. El Ayuntamiento ordena el cese del uso residencial del altillo.
El Ayuntamiento del Prat de Llobregat ha abierto un expediente contra los propietarios y el titular de la actividad de una nave industrial situada en el número 56 de la calle del Vallès, después de detectar que el altillo del inmueble había sido transformado para alojar nueve habitaciones destinadas al alquiler.
La actuación municipal se produjo tras comprobar que los aproximadamente 200 metros cuadrados de la planta superior habían sido acondicionados con varias estancias, una cocina, una zona de lavabos y un espacio común para un uso residencial que no correspondía con la actividad desarrollada en el inmueble.
Una inspección municipal destapa las condiciones del altillo
La inspección tuvo lugar el 18 de junio de 2026 y contó con la participación de arquitectos municipales, agentes de la Policía Local y técnicas de la Unidad de Acción Social. En la planta baja seguía funcionando un almacén de materiales de construcción, mientras que el nivel superior había sido dividido mediante elementos de cartón-yeso.
Las estancias presentaban puertas con cerradura y, en las habitaciones a las que pudieron acceder los inspectores, había camas, estanterías, ropa y otros objetos personales. Ninguna de ellas disponía de iluminación ni ventilación natural.
El acondicionamiento también incluía un pavimento flotante laminado con apariencia de madera, además de las instalaciones necesarias para el uso cotidiano de las personas que ocupaban el espacio.
Una instalación eléctrica sin certificación y un cuadro accesible
Los informes técnicos elaborados tras la inspección calificaron las obras de «manifiestamente ilegalizables» y señalaron diferentes circunstancias que suponían un riesgo para las personas que utilizaban el altillo.
Entre los elementos detectados figuraba una instalación eléctrica que carecía de certificación oficial. Los técnicos también localizaron un cuadro de centralización de grandes dimensiones que permanecía accesible y sin la protección correspondiente.
A estas deficiencias se sumaba la configuración de unas estancias concebidas para permanecer ocupadas pese a carecer de condiciones básicas de iluminación y ventilación natural.
Un techo de fibrocemento podría contener amianto
Otro de los elementos señalados durante la inspección fue la cubierta del espacio superior. Según los informes municipales, el techo estaba construido con planchas de fibrocemento, un material que podría contener amianto.
La presencia de este material quedó recogida entre las circunstancias analizadas por los técnicos municipales durante la actuación desarrollada en la nave industrial.
La utilidad de disponer de un extintor adecuado en una instalación
En un inmueble donde existen instalaciones eléctricas y diferentes usos dentro de un mismo espacio, disponer de equipos adecuados para una posible emergencia resulta especialmente relevante. Los extintores 6 kg se utilizan habitualmente para disponer de una capacidad de agente extintor superior a la de formatos más pequeños, siempre que el equipo sea el apropiado para el tipo de fuego y las características del lugar.
Su presencia, no obstante, no sustituye las condiciones exigibles a una instalación ni corrige deficiencias relacionadas con la electricidad, la ventilación, la distribución de los espacios o los materiales empleados en una construcción.
Siete meses de alquiler y cuatro habitaciones ocupadas
Durante la inspección, el titular de la actividad manifestó ante los técnicos que había ejecutado personalmente las obras realizadas en el altillo. También reconoció que llevaba siete meses alquilando las habitaciones.
En el momento de la actuación municipal, cuatro de las nueve estancias estaban ocupadas. El Ayuntamiento incluyó esta circunstancia dentro de las actuaciones posteriores derivadas de la inspección.
Qué conviene revisar antes de comprar un equipo contra incendios
Cuando las características de un inmueble requieren disponer de medios de extinción, antes de comprar extintor conviene comprobar qué tipo de fuego puede producirse, la capacidad necesaria, la homologación correspondiente y que el equipo sea adecuado para el espacio donde vaya a instalarse.
También resulta relevante verificar que el mantenimiento pueda realizarse conforme a las exigencias aplicables y que el equipo pueda permanecer correctamente identificado y accesible. La elección no debería basarse únicamente en el tamaño o el precio, ya que las características del riesgo determinan qué equipo resulta apropiado.
Un formato de 6 kilos para determinados espacios
El formato extintor 6 kg puede resultar útil en determinados establecimientos, almacenes y espacios de trabajo cuando las características de la actividad requieren un equipo portátil con una capacidad de agente extintor determinada. Su utilidad depende del agente empleado y de las clases de fuego para las que esté certificado.
En una nave como la inspeccionada en El Prat, la existencia de equipos de extinción adecuados sería solo uno de los elementos relacionados con la seguridad del inmueble, ya que los informes municipales también señalaron problemas constructivos, eléctricos y de uso del espacio.
El ayuntamiento ordena retirar las instalaciones y derribar las divisiones
Tras analizar las deficiencias detectadas, el consistorio ordenó la suspensión inmediata de cualquier obra que estuviera en curso y el cese del uso residencial del altillo.
Además, el promotor de las obras deberá identificar, en un plazo máximo de quince días, a todas las personas que ocupaban las habitaciones y facilitar sus datos de contacto al Ayuntamiento.
Las medidas municipales también incluyen la eliminación de las instalaciones de agua y electricidad, el derribo de las divisiones y falsos techos de cartón-yeso, la retirada del mobiliario y de los materiales de construcción, así como la limpieza completa del espacio. Lee más publicaciones y noticias en extintor-abc.com.
El expediente municipal afecta al uso residencial de la nave
La actuación pretende devolver el altillo a su situación anterior y poner fin al uso residencial detectado durante la inspección. La intervención municipal se produce después de que una zona integrada en una nave destinada a actividad industrial fuese acondicionada con nueve habitaciones y otros espacios para su utilización como alojamiento.
El expediente abierto por el Ayuntamiento recoge las distintas actuaciones que deberán ejecutarse para recuperar las condiciones originales del inmueble y eliminar las instalaciones asociadas al uso residencial detectado.
La inspección del 18 de junio permitió documentar las condiciones del altillo y activar las medidas administrativas previstas por el consistorio ante las irregularidades detectadas.

