Así pelea un templo gastronómico de Castellón contra la sentencia que busca demolerlo

Así pelea un templo gastronómico de Castellón contra la sentencia que busca demolerlo

Así pelea un templo gastronómico de Castellón contra la sentencia que busca demolerlo. El restaurante Bruno prepara el proyecto técnico para ejecutar los derribos sin poner en peligro la continuidad del negocio.

El restaurante Bruno, situado en el paraje natural del Desert de les Palmes, en Benicàssim (Castellón), trabaja en una solución técnica que permita cumplir la orden urbanística de demolición y mantener la actividad del establecimiento. La propiedad dispone de dos meses improrrogables para presentar la documentación exigida por el Ayuntamiento, mientras sus arquitectos estudian cómo conservar la cubierta que protege el comedor, uno de los puntos más delicados de la intervención.

La situación ha dado un giro después de que el consistorio aceptara que la familia asumiera voluntariamente las actuaciones pendientes en los conjuntos C1 y C2. Esta decisión dejó en suspenso la ejecución subsidiaria que el Ayuntamiento había previsto para el 1 de septiembre a las 10.00 horas, con un presupuesto estimado de 160.000 euros.

Dos arquitectos buscan una solución para los derribos pendientes

La familia ha encargado el estudio de las obras a dos arquitectos, uno de ellos especializado en demoliciones. Su trabajo consiste en determinar cómo retirar las construcciones afectadas por la orden urbanística y organizar las distintas fases de actuación sin comprometer la estabilidad de los elementos que deban permanecer.

El expediente municipal exige un proyecto de demolición visado, un estudio de seguridad y salud, documentación sobre la gestión de residuos y la designación de la dirección facultativa. También debe presentarse una programación de los trabajos que permita concretar cómo se desarrollará la intervención.

El plazo de dos meses comenzará a contar desde el día siguiente a la recepción de la notificación. Si la propiedad no entrega la documentación dentro del periodo establecido, el Ayuntamiento podrá fijar una nueva fecha para ejecutar los trabajos de forma subsidiaria y cargar los costes a los responsables. Una vez concedida la autorización expresa para comenzar, la familia dispondrá de nueve meses para completar las actuaciones.

La cubierta del comedor, el principal obstáculo para mantener abierto el restaurante

El conjunto C1 concentra buena parte de las dificultades técnicas, ya que algunas de las construcciones afectadas se encuentran sobre el comedor. La retirada de esos elementos podría dejar al restaurante sin parte de la cubierta y dificultar la continuidad de su actividad habitual.

Los arquitectos estudian alternativas para cumplir la resolución sin perder el techo del comedor, siempre que las soluciones planteadas sean técnicamente viables y reciban la aprobación administrativa. Entre las opciones que se analizan figura retirar los elementos afectados, eliminar las escaleras y los accesos a la planta superior y cerrar los huecos de puertas y ventanas.

«Si nos obligan a destruir el techo del restaurante tenemos un problema muy importante», ha explicado Armelle, responsable del establecimiento junto a su marido. La familia quiere conservar la posibilidad de celebrar bodas, comuniones y otros eventos, una actividad que constituye una parte esencial del negocio.

El conjunto C3 queda fuera de la ejecución material inmediata

La situación del conjunto C3 es diferente a la de las otras dos construcciones. El Ayuntamiento ha suspendido su ejecución material después de comprobar que el inmueble ocupa terrenos pertenecientes a distintas titularidades.

Los técnicos municipales consideran que realizar una demolición parcial ajustada al lindero no resulta viable, puesto que la intervención podría provocar el colapso de todo el edificio. Esta circunstancia ha introducido una dificultad adicional en la tramitación y diferencia el tratamiento de C3 respecto a las actuaciones previstas para C1 y C2. Acceda a más informes de investigación y análisis en extintor-abc.com.

El equipamiento contra incendios

La ubicación del negocio en un paraje natural hace que las exigencias aplicables a las construcciones deban analizarse atendiendo a las condiciones ambientales y urbanísticas de la zona.

En un establecimiento de hostelería, disponer de un extintor adecuado permite actuar ante determinados conatos de incendio, siempre que el agente extintor sea compatible con el tipo de fuego y existan condiciones seguras para intervenir. La ausencia de este equipo puede dejar sin una primera herramienta de respuesta ante un foco incipiente, aunque su presencia no sustituye la intervención de los servicios de emergencia ni resuelve las irregularidades urbanísticas.

La extinción automática en cocinas, una protección para zonas de mayor riesgo

Las cocinas profesionales concentran equipos de cocción, grasas y aceites sometidos a temperaturas elevadas. En estas instalaciones, la extincion automática cocina permite detectar y actuar sobre determinados incendios sin depender exclusivamente de que una persona identifique el fuego y active manualmente un equipo. Su configuración debe adaptarse a las características de la instalación y a los riesgos que presente.

Cuando un sistema de este tipo no existe donde resulta necesario, un incendio que afecte a los equipos de cocción puede propagarse antes de que se produzca una intervención eficaz.

Qué función cumplen los sistemas de extinción en los negocios de hostelería

La extincion cocinas comprende las soluciones destinadas a controlar incendios que pueden originarse en las zonas de preparación de alimentos, especialmente en equipos de cocción y campanas extractoras. Estos sistemas pueden actuar sobre el foco y contribuir a limitar la propagación de las llamas, según su diseño y los elementos protegidos. Si no se dispone de la instalación exigible para las características del negocio, la respuesta ante un fuego en esa zona puede resultar más difícil y aumentar los daños materiales.

La familia intenta preservar la actividad mientras avanza el expediente

Antes de que se paralizaran los trabajos, los propietarios ya habían comenzado a desmontar parte de las construcciones afectadas, con la retirada de puertas, ventanas y elementos interiores de algunos apartamentos. Las actuaciones quedaron detenidas ante la necesidad de disponer del proyecto técnico requerido por la Administración.

El restaurante Bruno afronta así una nueva fase en la que la viabilidad de la solución arquitectónica será determinante. La familia busca cumplir las obligaciones urbanísticas y mantener el establecimiento abierto, mientras el Ayuntamiento deberá valorar la documentación presentada antes de autorizar el inicio de las obras.

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